Gerencia ambiental empresarial: más que ética, un compromiso a la norma.

La responsabilidad y oportunidad social que tiene el administrador de empresas en el mejoramiento de la calidad ambiental desde las organizaciones, es inminente.[1] Por esta razón se hace necesario que sea este quien siempre manifieste un interés propio por coadyuvar a mantener un ambiente estable, no solo empresarial, sino también con la naturaleza. Pero esto no es así.  Muchas empresas mantienen e implementan una gestión ambiental y se enorgullecen en decir que son protectores del medio ambiente, que son los magnates del cuidado de la naturaleza solo porque sus procesos de producción no contaminan tanto la naturaleza. Ahora bien, si nos preguntásemos cuantas empresas aplican dichas gestiones a conciencia, muchas de estas quizás no serian lo que aparentan ser o implementar.  Entonces, es la gerencia ambiental empresarial una cuestión de cumplimientos de normas planteadas por instituciones creadas por el gobierno para la protección del medio ambiente o por el contrario es un tema de carácter netamente ético.

Tanto en Colombia como en el mundo existen cantidades de normas que buscan crear conciencia sobre los cuidados que deben tener las empresas al momento de la implementación de trabajos que generen o acarreen posibles problemáticas al medio ambiente. En este orden de ideas, es lógico pensar que debe haber muchas entidades tanto gubernamentales, como no gubernamentales que buscan lograr que estas reglas o políticas se cumplan. Según (Aguirre, 2009) “…si la responsabilidad social, ética y moral de cada individuo implica tomar acciones y decisiones acerca de las buenas prácticas ambientales, esto significa que también lo debe hacer desde las organizaciones, pues, estas están conformadas por individuos” y entonces es posible observar una falta de estas responsabilidades por parte de los individuos, no solo desde su labor como empresario, sino más bien una falta de interés por el medio que habita y esto es sencillo de detectar. Esas problemáticas de falta de ética en la persona son visibles cuando simplemente se realiza una actividad en el parque, se está en un bus o se desea caminar libremente por un barrio o calle, pues nunca falta aquel que mata animales, contamina el agua o realiza otro tipo de actividades que van en contra de un ambiente saludable.

En Colombia son muchas las normas e instituciones que han buscado crear conciencia, entre las empresas, sobre el futuro de un mundo sin agua, sin aire limpio, sin árboles, etc., y la dificultad que esto genera. Sin embargo, esas intensiones han sido solo eso, intensiones, pues el tema de gerencia ambiental en las empresas es más que el cumplimiento de una norma y la evasiva de una sanción. Pero para aclarar mas lo que se busca con este análisis, cabe mencionar como el Estado tiene sus ojos puestos en la empresa Drummond, por ser esta un claro ejemplo de contaminación ambiental. La particularidad de este caso es que los trabajadores y ejecutivos no les importaron ni la norma, ni su ética empresarial, pues para ellos había algo más importante que salvar. Según lo afirmó una delegada de la fiscalía “Quisieron salvar la barcaza antes de proteger los recursos ambientales como lo contempla la ley en sus órdenes y obligaciones. El daño fue muy grave (…)”[2] Los daños que esta empresa generó, solo por evitar que una barcaza se les dañara -quizás pensando en su valor monetario-  hizo que se contaminara el medio ambiente y todo lo que en él vive, así como las personas que habitan en cercanía del mar.  Se está en una clara evidencia de que la ética no la hace la norma.

Pero los esfuerzos no se paralizan, y lo que se quiere es lograr unas producciones amigables con el medio ambiente. Por esta razón, la ONU, mediante su Programa Para el Desarrollo, acuerdan con sus 166 países miembros, la implementación de ochos (8) objetivos del desarrollo del milenio, ocupando el 7 lugar Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, y dejando claro así, que para poder tener desarrollo se debe tener conciencia ambiental. Es por esto que muchas empresas basan su responsabilidad social, no la preservación del medio ambiente, sino en el cumplimiento de la norma que cada día presiona más y más, y también si se puede decir en el logro de un tan preciado certificado de ISO 14000 que las haga ver como ejemplos de cuidado ambiental. Uno de los ejemplos más claros son las empresas de explotación petrolíferas. Si bien es claro que apoyan al cuidado del medio ambiente y a la protección de fauna y flora, como lo hacen ver en muchas situaciones, es de saber que los daños que están empresas generan en el medio ambiente son enormes, tanto que logran cambiar el estado del clima por sus  constantes emisiones, claro está con ayuda de otros entes contaminantes, que al final son producto de estas mismas.

Pero ya se sabe que la normatividad es exigencia, o cumplen o se someten a sanciones bastantes altas  y graves. El tema es ¿dónde está la ética? Puede que muchos respondan que esas éticas también están en normas o acuerdos como el 003 de julio 9 de 1987 “por el cual se dicta el Código de ética profesional para los administradores de empresas”[3] pero es de destacar que no basta con que estén implementados en libro, sino que sea algo que sean inerte del hombre, algo así como sus acervos personales éticos y morales los que en realidad se pongan en práctica y que estos no surjan por la idea de que si no lo hago estaré inmerso en posibles sanciones. Parte de esta ética debe inculcarse desde un principio, durante todo el desarrollo del ser, no como mecanismo de mi representación personal, sino desde el punto de vista de la preservación y del cuidado del espacio que me permite respirar, ejercer mi actividad comercial y donde a un futuro vivirán mis generaciones futuras.

Una de las cosas que llama mucho la atención en medios de comunicación, es que nunca falta una noticia de muerte de personas, bien sea por irresponsabilidades, o bien sea por falte de respeto a la vida. Entonces en este orden de ideas es frecuente encontrarnos con información de muchas entidades trabajando por preservar lo poco que aun no se ha destruido. Es fácil encontrar noticias como “sitios para conocer antes de que empeore el clima” o “cumbre mundial de los océanos estudiará degradación de los mares”[4] y esto como un S.O.S. provocado por empresas que hacen daños al planeta y que como mencionábamos anteriormente, han generado que el clima cambie, a tal punto que se prevé una inundación tan grande que la estatua de la libertad podría quedar inmersa dentro de las aguas. Por lo visto en estos casos la ética ha sido enviada a un tercer plano y la parte normativa a un segundo y, aunque no se menciona en este análisis, como primer lugar el dinero es la primicia de los empresarios.

Si bien es cierto que las empresas buscan posicionamientos en el mercado, atraer y mantener sus clientes crear productos de mejor calidad, también es importante que los empresarios conozcan no solo, las normas que rigen su comportamiento no solo medio ambienta, sino también ético, sino que estén seguros de lo que son y lo que necesitan para subsistir, y partiendo de esto entenderán que todo lo que necesitan lo tiene la naturaleza, hasta los mismo papeles donde se plasman sus normas, son emanadas por el medio que lo rodea. Por esta y muchas razones se puede concluir que lo que respecta al cuidado y preservación del medio ambiente es compromiso de todos los empresarios y de todas las personas, y que debe quedar claro que en lo que respecta a gestiones ambientales la tarea es de todos y entender que mas que normativo es un asunto netamente ético.

[1] Aguirre, L. F. (05 de junio de 2009). Gestion Ambiental Empresarial: pasado, presente y futuro de las normas e instituciones ambientales en Colombia. Artículo de reflexión . Cali, Colombia: Libre Empresa.

 

[2] eltiempo.com. (28 de febrero de 2014). Recuperado el 03 de marzo de 2014, de http://www.eltiempo.com/justicia/imputan-cargos-a-ejecutivos-de-drummond_13572295-4

 

[3] escuelaing.edu.co. (09 de julio de 1987). Recuperado el 03 de marzo de 2014, de http://www.escuelaing.edu.co/uploads/descargables/3340_codigo_de_etica_administracion_de_empresas.pdf

 

[4] elespectador.com. (s.f.). Recuperado el 03 de marzo de 2014, de http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente